Frutas
Mango y frambuesa. El mango aporta dulzor pleno y carácter tropical. La frambuesa aporta acidez clara y un sabor breve que limpia el paladar entre bocados. La combinación equilibra dos altitudes mexicanas: el mango de costa cálida, la frambuesa de sierra templada.
Pan dulce
En otuma no se trabaja con pan industrial. Se hornea en casa, según lo que cada combinación pida. Aquí entra un pay de queso de oveja sobre base tostada; fresco, ligeramente salino, denso sin pesar. Su acidez láctea trabaja con el dulzor del mango y profundiza el contraste con la frambuesa.
Toppings
Coco tostado en hojuelas. El coco aporta dulzura clara y un fondo tostado. Su origen tropical conversa con el mango; ambos crecen en los mismos paisajes costeros del país.
Miel de azahar, pura. Su carácter floral obtenido de las flores del naranjo se enlaza con el mango por origen: ambos crecen en los mismos huertos del trópico mexicano. Aporta una capa final que persiste en el paladar.
Base
Helado de leche de oveja, endulzado con miel cruda. La leche de oveja, más densa en grasa que la de vaca. Construye una textura firme y aterciopelada que sostiene la fruta sin diluirla. La miel sin procesar, fermentada por sus propias enzimas, agrega capas que el azúcar no podría dar.
Composición
Los toppings se sirven en capas mezcladas con el helado. Cada cucharada lleva un poco de todo: fruta, coco, miel, queso. No hay una jerarquía única, el sabor se reorganiza con cada bocado.